Mujeres Predicadoras.
Prohibido en la Biblia
Parte 2
1 TIMOTEO 2:11-15 DICE QUE NINGUNA MUJER DEBE ENSEÑAR O USURPAR AUTORIDAD SOBRE EL HOMBRE
La primera Escritura a la cual le llamo la atención sobre este asunto de mujeres predicadoras es en 1 Timoteo 2:11-15, que se menciona aquí:
"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia".
Quiero que note el carácter universal de esta Escritura. Es en una carta escrita por Pablo, el apóstol a los gentiles, dirigido a Timoteo. Pablo había dejado a Timoteo en Efeso para encargarse de la gran obra en esa ciudad, con muchos ancianos, como verás en el primer capítulo de este libro. El versículo 3 le indica a Timoteo que debía guardarse de falsas doctrinas. El versículo 4 le advierte que debe evitar confusión, y los versículos 6 y 7 nos dice que debía corregir algunos que deseaban ser "doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman". Es importante notar que en esta epístola tenemos instrucciones detalladas en cuanto a las calificaciones para obispo (pastor en nuestros días) y diácono (vea capítulo 3). Nadie puede leer 1 Timoteo sin notar que provee instrucciones y reglas para todas las iglesias Nuevo Testamentarias, como comunicado a Pablo, el apóstol a los gentiles, por el Espíritu Santo. Entonces el pasaje que leímos es para todas las iglesias Nuevo Testamentarias y cristianos Nuevo Testamentarios. A los cristianos Nuevo Testamentarios Pablo les dice "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio". Pablo no permitía ninguna mujer predicadora ni ninguna maestra de hombres, ni ninguna mujer que ejercite autoridad sobre el hombre, en ninguna de las iglesias Nuevo Testamentarias. La palabra de Pablo fue aceptada como ley a través del imperio romano entre la gente fundamentalista firme. En Roma, en Corinto, en Efeso, los grandes centros, y entre todos estos lugares la autoridad de Pablo como un apóstol de Dios es reconocido. Y en ningún lugar, dice Pablo, permitía una mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre.
Esta regla de Pablo no es arbitraria, pero cabe dentro del plan de Dios desde el tiempo de la creación. Pablo explica que "Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión". Dios hizo a Adán primero. Eva fue creada segundo y como su ayuda idónea, sujeto a él. Por esa razón, dice Pablo, las mujeres no deben enseñar a los hombres en la iglesia, y no deben ser oficiales en la iglesia ni ejercitar autoridad sobre el hombre. Una mujer tomando tal autoridad consistiría de usurpación, imponerse indebidamente en una posición de autoridad que no es propio ni naturalmente perteneciente a ellas. Desde la creación, la Biblia dice, la mujer debe tomar el lugar de sujeción, porque no fueron creadas para tener autoridad sobre los hombres ni enseñarles.
Otra vez Pablo escribe de la debilidad de una mujer y su aptitud de ser mal guiada porque "Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión". Satanás encontró que pudo engañar a Eva con más facilidad que Adán. Dios creó a la mujer de tal manera que pueda sentirse cómoda siendo una ayuda idónea, una esposa que se acomoda en su voluntad y plan. Entonces, en la naturaleza del caso, las mujeres no fueron tan bien equipadas para autoridad ejecutiva. Si las mujeres pueden ser guiadas fácilmente, no son tan buenas como líderes. Cualquier pastor sabe que es más fácil encontrar a una mujer que está dispuesta a hacer un buen trabajo. Pero buenos observadores admitirán que ellas son más fácilmente guiadas a falsas doctrinas y errores de todas clases. Pero el argumento aquí en 1 Timoteo 2:14 es que Satanás pudo engañar a Eva cuando no pudo engañar a Adán, y eso es evidencia que las mujeres no deben ser puestas en autoridad en las iglesias y en obras cristianas. Si pudo engañar a Eva más fácilmente en el huerto de Edén, él puede engañar a las mujeres fácilmente hoy. Esto significa que las mujeres son más propensas a entrar en herejías doctrinales y prácticas inescriturales que los hombres. Las mujeres no están equipadas para enseñar a los hombres ni ejercer autoridad sobre el hombre, nos dice esta Escritura. Pero Dios también tiene un deber especial y privilegio para las mujeres en dar a luz y criar hijos. Si se someten al plan de Dios en humildad y mansedumbre, entonces serán rescatadas y preservadas, cuando los dolores de parto vienen sobre ellas. Muchas mujeres piadosas han encontrado dulce consuelo y ayuda en el valle de la sombra al dar a luz a un niño para el Señor, recibiendo ayuda de Dios porque estaban dispuestas a tomar el lugar de la mujer en sumisión.
Consideremos cuidadosamente los versículos 11 y 12:
La mujer debe aprender en silencio, con toda sujeción.
Una mujer no debe enseñar. Ciertamente no debe enseñar a hombres, pero es evidente que no debe enseñar a grupos en general, que incluyen hombres.
Una mujer nunca debe tener autoridad sobre el hombre.
Y otra vez se enfatiza que una mujer debe mantenerse "en silencio" en tales reuniones públicas.
