Mujeres Predicadoras.
Prohibido en la Biblia
Parte 3
Sabemos bien que Dios no quiere que las mujeres cristianas se mantengan silenciosas fuera de reuniones públicas mixtas. Tito 2:3-4 manda plenamente "Las ancianas asimismo...que enseñen a las mujeres jóvenes". Aquí vemos claramente que las mujeres de edad más avanzada que pueden enseñar a las mujeres más jóvenes, y que lo deben hacer. Deben enseñarlas, entre otras cosas, a ser "sujetas a sus maridos" (v. 5). Las mujeres deben mantener silencio entonces, en cuanto a la enseñanza a toda la iglesia, o enseñar a hombres, o grupos incluyendo hombres, pero las mujeres de edad más avanzada pueden enseñar a otras mujeres. Es muy claro que una madre puede enseñar a sus propios hijos, tal como la madre y abuela de Timoteo aparentemente le enseñaron (2 Tim. 1:5). Proverbios 1:8 nos manda: "no desprecies la dirección de tu madre". Proverbios 6:20 dice "no dejes la enseñanza de tu madre". Proverbios 30:17 dice: "El ojo que escarnece a su padre Y menosprecia la enseñanza de la madre, Los cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los hijos del águila". Una mujer puede enseñar a otras mujeres y puede enseñar a niños. Pero en ninguno de estos casos mencionados se refiere a la enseñanza pública como una oficial de la iglesia, o la enseñanza de grupos grandes mixtos. Priscila ayudó a su esposo, y Aquila le enseñó a Apolos el camino del Señor más perfectamente. Pero en esto podemos estar asegurados que lo hizo en el espíritu manso como una ayuda idónea para su marido. Ella habló en conversación personal, y no como una maestra oficial o como uno teniendo autoridad.
Entonces cuando Pablo dijo "Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio", parece claro que está prohibiendo a la mujer tomar su lugar como una maestra pública de hombres. Una mujer debe estar en silencio en la asamblea pública en el sentido que ella no debe enseñar como una oficial de la iglesia. Ella debe estar en silencio particularmente en cuanto al lo que concierne la enseñanza de hombres. Eso es claramente prohibido. Ninguna mujer, de acuerdo a este pasaje, es permitida enseñar una clase de hombres, o una clase incluyendo hombres, ni enseñar en la iglesia en una asamblea pública incluyendo hombres.
También es claro que ninguna mujer debe ocupar un lugar como una oficial de la iglesia, teniendo autoridad sobre hombres. Ninguna mujer podría ser una pastora de una iglesia, de acuerdo con este versículo claro. Tal cosa sería una usurpación de autoridad que es prohibida a ella.
En las iglesias Nuevo Testamentarias el lugar de la mujer era de ser enseñada, no de enseñar. El lugar de la mujer era de mantener silencio, no el de ser una voz pública. El lugar de la mujer era de mantenerse en sujeción, y de no estar en autoridad. Ciertamente esta Escritura prohíbe que cualquier mujer sea predicadora, pastora o evangelista.
Es apropiado mencionar, ya que Dios ha prohibido a la mujer tener autoridad en asuntos religiosos, que los pastores sí tienen autoridad de Dios. Considere el tercer capítulo de Timoteo, que le sigue a este pasaje, y su tratamiento del oficio de obispo. La palabra obispo significa administrador o capataz, y es una palabra Nuevo Testamentaria para pastor. Ciertamente un administrador tiene autoridad. Esta autoridad es indicada también en 1 Timoteo 3:5 "pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?" Un hombre necesita saber como gobernar para ser un obispo o un administrador o pastor de una iglesia. Pero a la mujer le es claramente prohibida gobernar, entonces una mujer no puede ser una pastora de acuerdo al plan Nuevo Testamentario.
En Hebreos 13:17 somos mandados "Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos" y el habla de líderes espirituales que vigilan sus almas, eso es, pastores y líderes cristianos. Los pastores y predicadores tienen una verdadera autoridad de Dios para ejercer su liderato. Pero la mujer no debe tener autoridad sobre el hombre, entonces una mujer no podría ser una pastora de una iglesia, o un predicador del evangelio, en el sentido ordinario.
Un evangelista debe pregonar con autoridad. Pablo le mandó a Timoteo, "haz obra de evangelista" (2 Timoteo 4:5). Pero Timoteo, el evangelista, fue dado las siguientes instrucciones:
"Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud..." (1 Timoteo 4:11-12). Un evangelista tiene autoridad de Dios y no debe ser menospreciado, aunque sea joven. Pero ninguna mujer debe ejercer autoridad sobre el hombre, y ninguna mujer puede ser una evangelista en el sentido bíblico. No había mujeres evangelistas en tiempos bíblicos, y no debe haber ninguno ahora.
